"No hay mejor Material de construcción que la Tierra" :

 

Descripción: Desde pequeño tuve en claro que mi destino estaba en armonía y equilibrio con el medioambiente y la sociedad.

 
  • El Bioconstructor Raabel nos habla un poco de su trayectoria y de la influencia que tiene el lugar donde vivimos en nuestra salud y estado anímico.

 

Lunes 10 de Febrero del 2014 :

Aunque la gran mayoría de técnicas constructivas y tecnologías ecológicas que he aprendido fueron de forma autodidacta, es decir, estudiando y realizando pruebas y prácticas por iniciativa propia, también he aprendido otras, asistiendo a diversos cursos. Como por ejemplo, la inmensa gama de aplicaciones y virtudes que tiene el Bambú como material de construcción, para muebles, artesanías, etc. O el sistema constructivo de Tensegridad y sus amplias aplicaciones, o un sencillo y eficiente calentador solar a base de PET, entre otras cosas.


El Bioconstructor Raabel realizando una maqueta en Tensegridad.

 

Desde pequeño tuve en claro que mi destino estaba en armonía y equilibrio con el medioambiente y la sociedad. Pero fue hasta el año 2008 cuando supe que para generar conciencia ecológica en las personas y proteger nuestro entorno natural, tenía que empezar por algo tan básico como nuestros hogares, para posteriormente, enfocarme en satisfacer de forma ecológica otras necesidades elementales como: La comida, el baño, la cocina, la electricidad, el agua, etc. Y atender nuestros desechos, para así disminuir la huella ecológica que provocamos con nuestro modelo de vida actual. La respuesta fue sencilla, porque la educación inicia en casa, en nuestros hogares. Ahora lo difícil es la aplicación real dentro del entorno social.


Actualmente está de moda el Greenwashing o “Revolución Verde” (comercio ecológico), mismo que viene a fatigar, decepcionar y frustrar a las personas que están interesadas en éstos temas.


En los cursos de temas afines, también se encuentra lo recién mencionado, gente que acude a cursos muy caros (a juzgar por el contenido), poco prácticos o aplicables, y carentes de calidad humana e información útil que se acompañen  con  prácticas que permitan convertir el conocimiento en sabiduría. Es justamente a la hora de hacer las prácticas donde surgen un mundo de dudas y preguntas que deben ser resueltas al momento. En todo curso se tiene que entregar material teórico al cursante, mismo que le servirá para posteriores consultas y así cerrar con broche de oro todo el aprendizaje.

Otro inconveniente es que usted puede tener gran interés en un curso donde aprenderá algo que no puede aplicar en un corto plazo, debido a que carece de espacio, de recursos, o  existen ciertas restricciones  en elfraccionamiento donde vive, entre otros.


Por lo tanto, una expectativa frustrada depende tanto del ponente, como del aprendiz. Analice esas cuestiones antes de tomar cualquier curso, workshop, taller, etc.

El Bioconstructor Raabel haciendo adobes.


Desde que comencé a conocer las diferentes alternativas constructivas medioambientalmente amigables, me enamoré del material más abundante y económico del mundo, La Tierra. La culpa fue de  Gernot Minke, quien me enseñó a través de sus construcciones, cursos y libros (Manual de construcción en Tierra); que la Tierra siempre fue la mejor opción, que esto lo sabíamos en el pasado, pero por los paradigmas sociales y la “sensación” de no progresar en nuevas tecnologías constructivas (Obviando que la Tierra no es negocio para las grandes empresas), han dejado a la Tierra marginada. En lugar de buscar nuevas aplicaciones y mejorar lo ya conocido.

Como lo hizo Nader Khalili, en 1984, con la técnica del Superadobe y Posterior evolución al Hiperadobe que reduce aún más los tiempos y costos de ejecución. No tengo la menor duda de que ésta es el pasado estudiado y mejorado, para su posterior aplicación en el futuro.


El Bioconstructor Raabel explicando los beneficios arquitectónicos del Superadobe y el Hiperadobe.

 

Diversas pruebas han demostrado que la tierra es uno de los materiales más sanos, confortables y accesibles para vivir. Es la única capaz de satisfacer las gigantescas necesidades de hogar que encontramos en todo el planeta.

Fue así como a los 19 años de edad, y después de ver truncado mi deseo de asistir a la Universidad debido a una fuerte crisis económica en el 2009, me incliné (gracias al apoyo incondicional de mi madre) a no tirar la toalla ante tan insignificante obstáculo y a aprender las cosas por mí mismo. El conocimiento no está encerrado en una institución, ni se cotiza tanto como nos lo hacen creer. Siempre está y ha estado ahí, esperando a ser tomado.

¡Querer es Poder! Todos somos discípulos, aprendemos constantemente de todo nuestro entorno. Y todos somos Maestros, tanto de quienes nos rodean, como de nosotros mismos.


En lo personal, creo que moriré el día en que deje de aprender y enseñar.


El Bioconstructor Raabel realizando un curso de Hiperadobe.

 

Lo importantes es hacer aquello que te apasione. Si aún no encuentras que es, sigue buscando. Si lo encontraste, jamás lo abandones, porque abandonarás eso que da tanto significado a tu vida.


Con esto termino este artículo, agradeciéndoles a ustedes por leerlo. Y al medio de comunicación de “Allá Vamos Tlaxcala” por permitirme, mediante este espacio, llegar a su público. Le pido a usted que se contacte conmigo para compartirme sus comentarios o dudad a través de los siguientes datos:

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